Parece estúpido, pero hay una cosa que te evita muchos problemas en el pico, aporta respeto e incluso te puede proporcionar un buen puñado de olas.
He descubierto que el respeto en el agua es directamente proporcional a lo tupido de tu barba. El otro día en Francia me alejé de un numeroso grupo de surfistas y me fui remando a una derecha con cuatro "bichos palo" como yo los llamo, doceañeros con tablitas enanas llenas de pegatinas, ruidosos y que andan muy pero que muy bien. "Ni una voy a coger", me dije viendo los vuelos de los chavales... el caso es que vino una serie y los niños me dejaron coger mi ola; cuando empecé a remarla, dejaron de remar y así pasó en casi todas las series, y me di cuenta que mi barba de casi 3 semanas ejercía una hipnosis ya imparable en las débiles mentes de esos futuros kellyeslaters.

Es de lo poco gratis que queda, y si vais de surfari con calcular un par de semanas antes la huelga de cuchillas, entras en cualquier pico tranquilo y sin estrés. Tiene un par de peros, el primero que cuando ya te conocen la ecuación pierde fuerza, aunque nunca desaparece el efecto del todo y el segundo, que si a tu mujer/pareja no le gusta la barba, tendrás mucho respeto en el agua y poco en casa!!!
Un abrazo!!